Podemos aprender a relajarnos y aquí mi sugerencia:
Pon música suave que te guste. Acuéstate cómodamente y cierra los ojos.
Recorre mentalmente tu cuerpo comenzando por los pies y siente si están tensos, contráelos por unos 5 segundos y suelta, ve haciendo esto con todas las partes de tu cuerpo, desde los pies, hasta llegar a la cabeza, no te saltes ninguno.
Al terminar comienza con respiraciones lentas inspirar en 4, retén en 2 expirar en 4 y reten en 2, pon solo atención en la respiración y siente tu cuerpo. Si percibes que hay algún lugar donde todavía estés tenso, por tu atención en ese lugar, respira y relaja esa parte. Probablemente te quedes dormido, así es que puedes hacerlo antes de ir a dormir.
Por las mañanas estírate, primero en la cama y después ponte de pie, separa ligeramente los pies, entrelaza los dedos de las manos y súbelas por encima de tu cabeza, las palmas deben ver hacia arriba. Estírate, primero hacia arriba, después inclínate a la derecha, después a la izquierda, después hacia abajo.
Gira tu cadera haciendo círculos, primero hacia un lado y después hacia el otro, no más de 5.
Abre las piernas dobla la rodilla derecha, apoya tus manos en esa rodilla y estira la pierna izquierda. Repite el movimiento ahora del lado contrario.
Ahora afloja todo, sacude las manos y mueve los pies como si estuvieras marchando. Haz 3 respiraciones.
Baila. Pon la música que más te guste y mueve tu cuerpo alocadamente. Disfruta y canta en voz alta.
Los fines de semana siéntate a ver el atardecer, mira el cielo, los pájaros y piensa en los lugares que te gustaría visitar, las cosas bonitas que te gustaría hacer. Deja a un lado los problemas de la vida diaria y disfruta de un momento contigo mismo.
Haz una sesión de risa. Comienza con un simple ja, ja y sigue riendo, al principio tontamente, y verás que poco a poco la risa irá fluyendo y terminarás con carcajada. Si puedes hacerlo, hazlo acompañado.
Trata estos ejercicios y verás que siempre estarás relajado y listo para hacer muchas cosas.
